Científicos de la UCA lideran una investigación internacional sobre un antiguo puerto militar romano en el Danubio 23 October 2026
El proyecto NOVIODUNUM, financiado por el Ministerio de Cultura, estudia las instalaciones portuarias que utilizó la flota imperial romana en la actual Rumanía mediante técnicas arqueológicas no invasivas
La Universidad de Cádiz lidera una investigación arqueológica internacional destinada a reconstruir la organización y el funcionamiento de uno de los principales enclaves militares del Imperio romano en el Bajo Danubio. A través del proyecto NOVIODUNUM, un equipo de especialistas españoles y europeos trabaja en el yacimiento de Noviodunum, situado en la actual ciudad de Isaccea (Rumanía), donde se encontraba una de las bases navales estratégicas de Roma para controlar su frontera oriental y las comunicaciones con el mar Negro.
La investigación, dirigida por Enrique Aragón, investigador de la Universidad de Cádiz perteneciente al Departamento de Historia, Geografía y Filosofía y al grupo de investigación HUM240, ha desarrollado durante este verano una nueva campaña arqueológica que ha permitido avanzar en el estudio del antiguo paisaje portuario. Los trabajos se enmarcan en un proyecto financiado por el Programa de Ayudas para Proyectos Arqueológicos en el Exterior del Ministerio de Cultura de España, que promueve la investigación arqueológica española fuera de nuestras fronteras y la colaboración con instituciones científicas internacionales.
Noviodunum desempeñó un papel fundamental en el sistema defensivo romano conocido como limes, la extensa red de fronteras fortificadas que delimitaba los territorios del Imperio. Su posición junto al Danubio convirtió este enclave en un punto estratégico para el transporte de tropas y mercancías, la navegación fluvial y el control de las rutas comerciales que conectaban el Mediterráneo con Europa oriental. En este asentamiento se estableció la Classis Flavia Moesica, la flota imperial encargada de vigilar y proteger la frontera danubiana. Sin embargo, comprender cómo se organizaban sus instalaciones portuarias, qué infraestructuras utilizaban las embarcaciones y cómo evolucionó el paisaje que las rodeaba continúa planteando numerosos interrogantes a la investigación arqueológica.
Reconstruir el pasado sin alterar el yacimiento
Para responder a estas cuestiones, el equipo del proyecto NOVIODUNUM combina diferentes técnicas de investigación que permiten estudiar el subsuelo y reconstruir digitalmente el entorno histórico sin necesidad de realizar grandes excavaciones. Entre ellas, se encuentran la prospección geofísica, la fotogrametría, la documentación tridimensional, los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y los análisis geoarqueológicos. Estas herramientas permiten localizar posibles estructuras enterradas, registrar con precisión los restos conservados y analizar los cambios experimentados por el paisaje a lo largo de los siglos. De este modo, los investigadores pueden aproximarse a la configuración del antiguo puerto y a su relación con el río Danubio, cuyo comportamiento y evolución han condicionado históricamente la ocupación de este territorio.
La campaña, desarrollada este verano, se ha visto favorecida por el bajo caudal registrado en el Danubio, una circunstancia que ha facilitado las labores de investigación en este entorno fluvial. Así, el objetivo ha sido identificar las infraestructuras relacionadas con la navegación, la logística militar y el comercio, así como comprender la transformación de Noviodunum desde época romana hasta el periodo bizantino. Esta información permitirá profundizar en el conocimiento de las redes de comunicación e intercambio que conectaban distintas regiones del Imperio y en el papel desempeñado por los puertos fluviales dentro de su organización militar y económica.
Una colaboración científica entre España, Francia y Rumanía
La dirección científica de NOVIODUNUM ha correspondido a la Universidad de Cádiz, con Enrique Aragón como investigador principal, mientras que cuenta con la colaboración de Alexandra Bivolaru, investigadora de la Universidad de Niza. En el proyecto participan también especialistas de las universidades de Almería y Barcelona y del Instituto de Investigaciones Eco-Museales ‘Gavrilă Simion’ de Tulcea, en Rumanía. Este equipo reúne profesionales de diferentes disciplinas, como la arqueología romana y subacuática, la geofísica, la geomorfología y la documentación digital, con el propósito de abordar el estudio del yacimiento desde una perspectiva interdisciplinar. Asimismo, la iniciativa cuenta con el respaldo de la Embajada de España en Bucarest, cuyo apoyo institucional contribuye a fortalecer la cooperación científica y cultural entre España y Rumanía en materia de investigación y protección del patrimonio arqueológico.
Junto a su dimensión científica, NOVIODUNUM incorpora una importante vertiente formativa ya que, durante la última intervención, estudiantes universitarios españoles y rumanos han participado en los trabajos de campo y en las tareas de documentación arqueológica, familiarizándose con técnicas avanzadas de prospección, análisis del paisaje y reconstrucción digital.
Los resultados de esta campaña servirán de base para continuar investigando la evolución histórica del asentamiento y su entorno fluvial. Con ello, el proyecto aspira a mejorar el conocimiento de los antiguos puertos militares romanos y contribuir a la conservación y difusión de un patrimonio arqueológico fundamental para comprender la historia de las fronteras del Imperio.
